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Autor: Victor Eduardo Piccoli
Título: La insurrección de los padres invisibles
Editorial: Dunken
Peso: 0.3 kgs.
ISBN: 9789878551050
Durante años, les dijeron que estaban locos, que eran violentos, que estaban ausentes. Los juzgaron sin pruebas, los ausentaron de los cumpleaños, de las escuelas, de las actividades, de las habitaciones donde antes contaban cuentos. Los borraron de las fotos. Los tacharon de las infancias. Los condenaron sin juicio. Pero no estaban ausentes. Estaban resistiendo. Con el alma en vilo y el corazón encadenado, estaban esperando el momento en que el amor, el verdadero, el que no firma convenios, ni necesita autorizaciones, ni se negocia pudiera volver a abrazar. La Insurrección de los Padres Invisibles es el cierre visceral de una historia que ya no puede ser silenciada. Una historia que comenzó como distopía, pero se parece demasiado a lo que ocurre cuando el sistema judicial se convierte en el verdugo, en una máquina de separar, cuando la ideología reemplaza al sentido común, y cuando se presume culpable al que solo quería ser padre. Este libro no es un lamento ni un final. Es un despertar. Es la irrupción del cariño que no se dejó domesticar. Es el eco de hijas e hijos que, tras años de silencio inducido, comienzan a recordar. Es el abrazo que fue postergado, censurado, negado, amputado, y que finalmente sucede. Que sucede en la realidad, en las emociones, en la memoria, pero sucede. Damián, su hija, una red clandestina de memoria afectiva, con una gran inteligencia emocional y coraje civil llegan al umbral de lo imposible. Y lo cruzan. Lo abordan desde lo más profundo de los sentimientos, entendiendo que el amor no se rinde. Entienden que hay verdades que no pueden seguir ocultas bajo protocolos ni sentencias, ni bajo las frías formas de la burocracia. Y lo entienden, ya que cuando se arrebata el vínculo más sagrado, la verdadera justicia no llega en un fallo, sino en ese abrazo que desafía el olvido. Esta historia también es real. El autor no la imaginó desde la comodidad de una ficción; la escribió mientras atravesaba el mismo infierno que describe. Desde el dolor crudo de un padre separado de su hija sin razón, sin consuelo ni justicia, levantó estas palabras como puente, como resistencia, como grito de amor. Un amor que le negaron, desde esa parte de la familia que aún opone resistencia para el cuidado compartido, su entorno, sus amistades, sus cercanos, la sinjusticia y las instituciones, y por qué no decirlo, también gran parte de la sociedad, y allí es donde el autor canalizó el dolor y se transformó en libro Esta trilogía nació del duelo, pero termina como ofrenda. Para quienes la viven. Para quienes aún no lo entienden. Sobre todo, para que ningún niño, niña o adolescente tenga que crecer pensando que un padre ausente fue un padre que no los amó. Este libro no se lee. Se atraviesa con el cuerpo, con la piel, con los ojos llenos de lágrimas y la garganta hecha nudo. Una vez dentro, ya no hay marcha atrás. Después de esta historia, mirarás al mundo y a la justicia con otros ojos. Y quizá entiendas por qué hay abrazos que no salvan un día. Sino una vida entera.
